¡Que vivan las pestañas!

Con el maquillaje soy “all in” o casi nada, como -me imagino- a muchas de ustedes. Podríamos decir que mi maquillaje de “oficina”, de esos días donde no tengo eventos ni nada especial, se resume a no más de 5 ítems con suerte.

Porque sí, me preocupo de verme linda, pero confieso que soy flojita. Toda mi vida quise ser de esa gente motivada, esas que se levantan temprano para peinarse y maquillarse a la perfección. Lo bueno es que no salgo sin pasar por mi rutina de limpieza/cuidado, por lo que -gracias a ella- no necesito agregar tanto maquillaje encima: BB cream (pueden comprar la mía con descuento acá usando el código MON2979), corrector solo si me salió un grano (u ojeras bélicas), iluminador y máscara de pestañas.

PSSST, estos son los productos del cosmetiquero de combate:

En el caso de mis pestañas, tengo hartas, pero cortísimas, así que si no las maquillo su status es: inexistentes. Por eso uso máscara waterproof (porque además se me caen y me rasco mucho los ojos por alergia) para que se vean como me gusta. Pero si han usado máscara a prueba de agua también saben que es una soberana paja sacarla todas las noches. Entonces, ¿cuáles eran mis opciones para dejar de usar máscara? Había visto que mucha gente se había hecho lifting de pestañas o encresparlas permanente (que es casi lo mismo), pero como una es ambiciosa quería más. Quería que fueran aún más largas. Por lo que después de un par de búsquedas en google y un par de scrolls en Instagram decidí recurrir a las extensiones.

Conozco a la Dani porque hace mucho tiempo me hacía nailart con ella, y como la sigo en Instagram descubrí que lleva un rato haciendo pestañas. ¿Quién mejor para que me ayude con mi dilema pestañístico? Así que pedí hora. Y al rato mis pestañas quedaron tan fabulosas que hoy, a poco más de 3 semanas de habérmelas puesto, me siguen llegando mensajes de Instagram preguntándome qué hice para tenerlas tan maravillosas.

Como no solo me han pedido el dato, si no que también me han hecho muchas preguntas, acá van las respuestas a muchas que he recibido.

¿Cuánto se demora? La aplicación dura un poco menos de dos horas, en las que -aparte de quedarme dormida- te pegan pestañas de a una sobre las tuyas (no en la piel).

¿Duele? Que no, ya dije que me quedé dormida mientras me las ponían. Ojalá no haber roncado.

¿Cuánto duran? Dani me dijo que a la tercera o cuarta semana hay que retocarlas. Yo llevo 3 y media y lo haré, aunque podrían aguantar tranquilamente una semana más, pero tengo que grabar un video pronto y me quiero ver flawless.

¿Cómo cuidarlas? No resfregarse los ojos es algo obvio. Yo las “peino” todas las mañanas y noches con un aplicador que me dio Dani.
No las pongo bajo el chorro de agua de la ducha, pero sí dejo que corra cuando me lavo el pelo, porque igual hay que lavarlas, ¡no sean cochinas!

¿Te las maquillas igual? No, no es necesario. Amanezco Kawaii.

¿Molestan? Para nada, solo me ha costado un poco más maquillarme porque como son curvas, las paso a llevar, pero es cosa de costumbre.

¿Te volverías a poner? Hasta la muerte.

La Dani atiende en Manuel Montt y pueden contactarla a través de su Instagram.