Viajes: Arrancando a la Patagonia

Viajes: Arrancando a la Patagonia

Para semana santa muchas personas -me incluyo- aprovecharon de pedir esos días extra  de la semana y arrancarse de vacaciones.

Todo partió cuando en octubre del año pasado una amiga me comentó que quería ir a la conocer la Patagonia, como la familia de mi mamá es de Punta Arenas y ya había ido un par de veces no dudé en colarme en su viaje. Por varias razones fuimos aplazando el viaje hasta que finalmente se nos ocurrió ocupar esos días en abril. Esto es un poco de lo que hicimos.

¿Cómo llegar? Si vas desde Santiago puedes llegar en avión hasta Punta Arenas, el pasaje comprado con anticipación en LAN sale entre $80.000 y $100.000CLP y si no tiene escala en Puerto Montt se demora algo así como 3 horas. De ahí a Puerto Natales son 3 horas más en bus y el pasaje sale $12.000CLP.

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¿Qué hacer en Punta Arenas?

Comer, dormir y comprar. ¡Ja! entre otras cosas obviamente, pero como sólo estuvimos ahí dos días fue prácticamente todo lo que hicimos. Para comer mis must son varios. Lo primero que hicimos fue comer choripanes en el Kiosko Roca, y no, no son como los choripanes del asado (la mayoría se lo come con leche con plátano, pero como no tomo leche me podría morir después de esa combinación), más bien un pancito con un paté…pero más rico. ¿La recomendación? llegar temprano y con paciencia porque se llena. También comimos pizza con centolla y jugo de ruibarbo en otro de mis favoritos: Dino’s Pizza. Y aunque en este viaje no alcancé a ir la visita a Sotito’s normalmente es una visita obligada.

Comprar en la Zona Franca en teoría no es nada del otro mundo. Los precios son similares a los de Santiago o incluso a veces más caros…pero, hay cosas distintas. Pueden pillar botellas de alcohol que en Santiago es difícil o versiones caras de alcohol que de lleno en Santiago no llegan. Mi panorama favorito es ir a meterme a Abu Gosh ir salir con un montón de tonteras…este año no fue distinto. Después de mucho rato tratando de decidir qué chocolates llevar (es difícil cuando tienes más de 30 sabores de Lindt para elegir) el recuento final fue al menos 4 paquetes de galletas de distintas nacionalidades, un set de cuchillos japoneses, una pasta tipo nutella de jengibre, y una barra de chocolate con creme brulee.

¿Para visitar? El cementerio sin duda es uno de los lugares más lindos para visitar además de el museo Braun Menendez y Sara Braun.

¿Y en Puerto Natales?

¿Qué hacer? Varias cosas, obviamente una de ellas es ir a visitar el parque Torres del Paine. Hay un montón de tours que pueden tomar, nosotros tomamos uno llamado “full day Paine” con una agencia llamada Comapa. Qué básicamente es recorrer el gran parte del parque en un transfer y parar en ciertos hitos para sacar fotos, además de parar en la Cueva del Milodón (que es más grande de lo que piensan).

Es el tour más barato que van a encontrar, y si no tienen ganas de hacer mucho trekking es bastante conveniente con el precio ($25.000CLP más la entrada $5.000 si eres chileno y $18.000 si eres extranjero). Puedes pagar un poco más e incluir un almuerzo pero la mayoría de la gente recomienda llevarse un par de sandwich y snacks y con eso estarás más que listo.

Una de las paradas del tour es el Hotel Grey para poder “ver” el glaciar…bieeeeeen a lo lejos. Pero si te da lo mismo mojarte y caminar, busca un tour que pase por los puentes colgantes y quedarás mucho más cerca del glaciar. Si no, toma un tour al glaciar. Pero ojo, sólo funcionan en temporada alta y el precio por persona bordea los $80.000CLP.

“Técnicamente” con este tour uno no va a las Torres del Paine pero puedes verlas de lejos ya finalizando el día, esa es la última parada antes de pasar por la tienda de souvenirs y volver a Puerto Natales. En el verano volveré porque quiero hacer la base de las Torres que son unas 8 horas de trekking y unos $40.000CLP extras en la cuenta del tour.

Visitar Puerto Bories por el día es bastante lindo también. Ahí hay un hotel/museo de , la entrada sale $5.000 (e incluye un café o té en el bar del hotel) si quieres visitar lo que antiguamente era el el Frigorífico Bories, que dejó de funcionar en 1971.

Aparentemente es bien difícil lograr una reserva en el restaurant (la próxima vez que vaya lo programaré mejor) pero la comida del bar no estaba nada mal (ni tan cara tampoco). Como comimos centolla prácticamente todo el viaje, era imposible no tentarse con el club sandwich de centolla del bar…le doy todos los jumbitos.

Además no quieren perderse esta vista.

¿Para comer? Hay dos lugares en Puerto Natales que amé con locura, y lo mejor es que son completamente distintos. Uno de ellos es el Santolla, un restaurant bastante más moderno que la media de la ciudad. La mayoría de las cosas de la carta tienen…si, adivinaron…centolla, y claro, me comí un hermoso ceviche de centolla con el que les saqué pica por las redes sociales. ¿Los precios? Similares a los de un restaurant así en Santiago, incluso creo un poco más baratos. Con tragos, platos de fondo y algo para picar gastamos cerca de $20.000 por persona. El otro es El cangrejo Rojo, queda más hacia el centro de la ciudad y es tipo picá, un poco más barato que el anterior, pero de una onda completamente distinta. Yo comí mero con salsa de zarzaparrilla y arroz (Vic se encargó de atacar la centolla ese almuerzo).

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Aprovechen de caminar harto, los taxis son súper baratos pero se van a perder ver vistas como estas caminando por la costanera. Además hay un mini café frente al agua “The Coffee Maker”  donde la luz es rica y el café también.

¿Donde nos quedamos? La oferta es infinita, desde hostales mega baratos hasta hoteles de 250USD la noche como el Singular o el Noi. Finalmente nos quedamos en algo intermedio: el Hotel IF. Ni tan moderno, ni tan hostal. Era bastante cómodo, a excepción de las duchas que eran bien pequeñas…pero bueno, yo soy de la gente que disfruta en los baños de tina. Por el precio estaba bastante bien y además tiene una tinaja de madera y unos saunas que fueron el destino obligado de todas las noches después de recorrer.

¡Ah! y en cosas que me imagino que la gente no hace mientras va a la Patagonia…¡nos hicimos masajes! Obvio, si estábamos en un viaje de relajación y encontramos el lugar perfecto. Si bien nuestra primera opción era ir al spa del Singular por la linda vista que tiene, lo descartamos después de ver los precios (desde $80.000CLP aproximado por el día de piscina y masaje) nos encontramos con un local más pequeño en el centro llamado Mandala Andino donde el masaje salía algo cercano a los $30.000CLP que estamos acostumbrados a pagar. No me pregunten que hice después de eso porque estaba tan relajada que no lo recuerdo.

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Y bueno, me relaje harto pero quedé con gusto a poco. Así que este verano decidí perderme una semana en las Torres del Paine. ¡Nos vemos pronto Patagonia!